
España es diferente, y lo sabemos todos. O por lo menos los que hemos viajado un poco. Pero ¿somos diferentes y mejores, .... o diferentes y peores al resto del mundo?. Algunos, no sin cierto desequilibrio mental de por medio, aun estamos orgullosos de ciertas peculiaridades que nos hacen únicos en el mundo. Pero .... la verdad es que en nuestro país se dan circunstancias un tanto estrambóticas o rocambolescas y tenemos motivos mas que suficientes, en general, para que ese "Spanish is different" del que hacemos gala se nos vuelva en contra demasiadas veces. Fijaos si somos diferentes, que me he
puesto a escribir sobre ello y me he dado para un prolijo post.

Pero que se puede esperar de un país en donde el libro mas leído es el de Belén Esteban, la canción mas descargada es la de Paquirrín, el Marca es el periódico diario mas leído, Tele5 y concretamente Sálvame! lo mas visto por televisión, PPSOE los partidos mas votados, etc, etc ... Si, habiendo sabido-podido-querido colocar a 3 equipos de fútbol entre los mejores del mundo, tenemos grandes dificultades en colocar a una sola Universidad española entre las 100 primeras, me temo que algo falla.
Como además es probable, que tus padres sean poco ilustrados y tú un pequeño aprendiz de sus conductas, creerás que tu popularidad depende del número de asignaturas suspensas; mientras tanto a tus padres les contarás milongas tipo "es que me tienen manía" o "nos hacen dividir sin calculadora y, claro, así es muy difícil", a lo cual sin duda te darán la razón e, indignados y cargados de razón, irán a pedir explicaciones a tu maestro; la culpa será siempre del profesor y, consiguientemente, el siguiente plan de educación que toque prohibirá las operaciones con lápiz y papel, porque ¡¡¿no estamos en la era de las nuevas tecnologías?!!.


También intentarán hacerte creer por tierra, mar y aire que la subida de las tasas es inevitable porque el sistema no se sostiene, que tú y tu familia vivís por encima de vuestras posibilidades (ves, si es que me es imposible no entrar en política, aunque sea política de educación) y que eso de subir las tasas es por tu bien. Que es para combatir el fracaso escolar porque así, los alumnos vagos e inútiles, se pondrán las pilas cuando tengan que pagar por las matrículas sueldo y medio. Cuando creas que has ido salvando estos escollos y tengas ya 5 titulaciones, hayas conseguido salir de la ignorancia a la que tu cuna y tu lugar de nacimiento parecían haberte destinado, e incluso sepas algún idioma con mediana fluidez, tendrás que prostituirte en trabajos dignos de cualquier página de contactos antes de encontrar un puesto mediocre para el que estarás sobradamente preparado, pero insuficientemente valorado. Todo eso mientras asistes impávido e impotente al ascenso de auténticos inútiles de apellidos ilustres y nombres compuestos ridículos (tipo Borja Mari) que tuvieron la suerte de dormir entre colchones con cantidad de billetes de color negro debajo, y que disponen de una familia que tiene la posibilidad de meter en la sobaquera de algún gordo asqueroso con Mercedes el fajo dinerario necesario para tener un escritorio donde poder colocar sus zapatos toda la jornada.
Mercedes que, por cierto, el baboso gordo cabrito o cabrón (si ya creció), tendrá la destreza, el arrojo y el descaro de aparcar en doble fila donde le plazcan a sus santos "testículos" (quiero cuidar mi lenguaje). Se saltará los pasos de peatones sin ningún dolor de corazón por esa razón no escrita que existe para los vehículos de gran cilindrada, por la cual pueden pasarse por la entrepierna cierta clase de cosas. En el peor de los casos al gordo (cabrito o cabrón) le mandarán una multa que, con muchísima suerte, a lo máximo que podemos aspirar es que se le atragante al degustar un un percebe, pero de la risa, porque su mariscada valdrá el triple de lo que dejará de propina al Estado y porque, tanto multa como percebe, lo habrás pagado tú y tus ingenuos coetáneos con vuestros impuestos.


Y, como me estáis tirando de la lengua, sigo por ahí (jijijiji). Resulta que vivimos en un país donde los dos partidos que mas simpáticos "nos" caen, por lo visto, se sienten en la necesidad de acudir de vez en cuando al Parlamento para avivar el debate y soltar el último insulto ingenioso que se les ha ocurrido, en vez de usar su supuesto intelecto y las buenas intenciones de las que hacen gala durante las elecciones para plantear verdaderas y efectivas soluciones a los problemas de los ciudadanos. Esto enlaza con el punto en el que hablábamos de lo de la Esteban y el Paquirrín. Si nuestro electorado es y está como es y está, poco se le puede exigir a nuestros dirigentes, me temo.
Eso si, prisa si que se dieron en modificar ese articulo de la Carta Magna que hace que tengamos que pagar una deuda que no hemos generado la mayoría de los españoles, antes que en atender las verdaderas necesidades de la ciudadanía. Ahí mostraron una empatía entre partidos y con la famosa Troika comunitaria digna de elogio popular. Últimamente incluso, y después de rescatar a los bancos, nos va a dar por lo visto por rescatar a las autopistas de peaje en un ejercicio de sensibilidad social a prueba de bombas. La desigualdad aumentando, la pobreza infantil solo por debajo de Rumanía, los parados de larga duración con un pie en las barandillas de sus balcones, .... y nuestros hábiles mandatarios pagando agradecidos favores, después de recibir onerosísimos sobres tan negados como embolsados.


Por otro lado, mientras que cualquiera de nosotros necesitamos de toda una vida de sacrificios y sudor para tener luego que repartir nuestra ansiada pensión entre nuestros vástagos, los señores que ocupan un asiento en el hemiciclo parlamentario, no todos los días que deberían por cierto y pegándose escapadas como los críos en el colegio, solo con estar 7 añitos allí sentados (porque a algunos no se les reconoce labor parlamentaria alguna; al menos en pie o sentados, de rodillas ya no sé) tienen solucionado todo su futuro y la de su descendencia.

PD/ Vaya, esta vez me he colado un poco. Se conoce que se me ha escapado el dedito por el teclado. Y me he calentado también, si, pero me he desahogado en un ejercicio que recomiendo aquí, en los bares, en los alrededores del Congreso o donde sea, aunque solo sea por salud mental y emocional o a modo de válvula de escape. Hacerlo solo por aquí o sentadito en el sofá seria estúpido, seria como la clasica pataleta de crio que solo contribuiria a hacerle el juego a unos cuantos indeseables. Pero lo de coger la metralleta seria peor, supongo. ¿O no?.