La Generalitat Valenciana ha decidido echar el cierre a su canal autonómico tras considerar que el Tribunal Supremo ratificaría la contundente sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, la cual declaraba nulo el ERE de 1.000 trabajadores que el consejo de administración ejecutó en RTVV.
Desde el ejecutivo valenciano se explica el cierre aduciendo que de no hacerlo así, en el mejor de los casos, lo único que se conseguiría es que Canal Nou y
Radio Nou funcionase durante un año con los trabajadores actuales, aquellos que se mantuvieron en su puesto tras el ERE. Sin embargo, cuando el Supremo emitiese su veredicto, la Generalitat da por hecho que se vería obligada a readmitir a todos los empleados despedidos, lo cual resultaría insostenible económicamente.
Desde el ejecutivo valenciano se explica el cierre aduciendo que de no hacerlo así, en el mejor de los casos, lo único que se conseguiría es que Canal Nou y
Y en todo este postulado no realiza ningún ejercicio de autocrítica. Para el ejecutivo valenciano todo el mundo es culpable del cierre del Canal menos él mismo (sindicatos, trabajadores readmitidos, la propia directora del Canal, .... hasta los valencianos, que decidieron pasar de verlo). En el ejecutivo valenciano lo mas parecido a la autocrítica consiste en no darle al "me gusta" en su propio muro del Facebook. Canal Nou venia arrastrando una deuda de 1.126 millones de euros, la cual llevó al Gobierno valenciano a reestructurar el sector público empresarial y ejecutar este ERE de 1.000 trabajadores de RTVV ahora declarado nulo. La otra (única) alternativa manejada era la que al final se pone en marcha: cerrar el ente.
Y es que la plantilla y el presupuesto del ente publico valenciano se ha ido inflando desorbitadamente, sobre todo, desde la llegada al poder en 1995 del presidente Zaplana y porque éste consideraba que la televisión autonómica era el último bastión que le quedaba al
Las duras críticas a Alberto Fabra, al Consell y al Partido Popular han protagonizado los servicios informativos de Canal Nou desde que se hiciera pública la decisión de del gobierno valenciano de cerrar
Desde el informativo de mediodía se ha recordado que hay un exdirectivo de RTVV (Pedro García, colocado por Camps) implicado en el caso Gürtel por cinco delitos; otro exdirectivo imputado por abusos sexuales a trabajadoras de Canal 9; se ha apuntado que la comparecencia de Fabra se ha realizado únicamente en castellano; han recordado que los trabajadores, y la directora general (Rosa Vidal), se enteraron de la noticia por un medio nacional o que han intentado, sin éxito, entrevistarse con Fabra o con el vicepresidente, José Císcar. Los trabajadores de RTVV que sobrevivieron al ERE, hasta ahora acusados de ser los "enchufados del PP", están atacando con virulencia a Fabra. Asimismo, los profesionales de Canal 9 han interpelado a los ciudadanos a "que no les engañen, el ERE es ilegal y se han dilapidado
Ello se debe, apuntaban a los contratos con empresas externas, como es el caso del fútbol ( 460 millones de euros), la visita del Papa o la Fórmula 1, "contratos no firmados por los trabajadores, que nos
enteramos de esta pesadilla gracias a otros medios y que hemos decidido tirar hacia delante". Igualmente, se han referido a las palabras de Vidal, que acusó a Fabra de "faltar a la verdad" y anunció a los trabajadores que no pilotaría el cierre. Según opinan los aun trabajadores, el cierre de RTVV "no es lo mismo que cerrar empresas como Fagor, es cerrar una empresa y un servicio públicos, su derecho a ser informados sobre lo que pasa en la Comunitat Valenciana y a ser informados en valenciano".Pero en definitiva, ¿que está pasando?. Pues que se emplea un mecanismo que ya se viene ensayando a ratos con la RTVE o con TeleMadrid, y que parece simple y diáfano. Se coloca a malos gestores; se gestiona mal echándole una manita de paso a los "tuyos";
se manipula
y con ello se va perdiendo audiencia; se llega a una situación
imposible de financiar .... y finalmente se cierra el Canal. Y ante todo
esto, los empleados (sobre todos los de los informativos), que debieron
elegir entre la indignidad y el deshonor ...... o perder sus puestos de
trabajo, durante años decidieron lo primero; ahora no malgastaré ni una
lágrima cuando ha ocurrido lo segundo. Irónicamente en ocasiones, cuando
se elige la bolsa en lugar de la honra, uno se queda sin la bolsa y sin
la honra. Entre los trabajadores afectados se encuentran, seguro, un
puñado de buenos profesionales que son, sin duda también, los verdaderos
damnificados en todo este caso. Algunos incluso, me consta que son
personas honestas y cabales que desde siempre se opusieron a la gestión
política del ente y que fueron discriminados durante años.
Y ahora muchas reacciones hacen hincapié en que el cierre de Canal 9 supone el fin del despilfarro y de la manipulación política. Pues claro que si. Pero, desde luego, lo hecho en Canal Nou no dista mucho con lo hecho en toda la Comunidad Valenciana, con obras faraónicas inoperantes y costosisimas como:
- la Ciudad de las Artes y las Ciencias ,presupuestada inicial- mente en 308 millones pero que costó al final 1281 y que registra unas perdidas de 55,5 millones (su función es como su diseño, no lo entiende nadie)
- el aeropuerto de Castellón, presupuestado inicialmente en 170 millones pero que costará 25 millones, mas si por un casual empiezan a utilizar aviones (estamos por afirmar que en este aeropuerto, por ahora, solo ha volado el dinero)
- el Parque Temático Terra Mítica, que costó 400 millones (la mitad con dinero publico) y generó unas perdidas de 45 millones vendiéndose el año pasado por 65 millones. Esto les pasa por no seguir el modelo del aeropuerto de Castellón; debieron construir un Parque de Atracciones sin atracciones; les hubiera salido mas barato
- la Copa América de Vela que costó 2100 millones (ahí es nada). Las instalaciones fabricadas para el evento ahora están inoperantes, los amarres vacíos y el edificio de oficinas se usa para la BBC (bodas, bautizos y comuniones)
Después de que haya ocurrido todo esto, escuchar ayer al presidente Fabra decir que "algunos creen que la Administración es un saco roto y no es así" resulta cuando menos de risa por no decir molesto de escuchar. Y el caso es que hasta puede tener razón; Valencia no es un saco roto, es un bolso de Louis Vuitton, por lo menos. Si además, tenemos en cuenta que la mayoría de estas infraestructuras tan necesarias para los valencianos fueron financiada por la Caja de Ahorros del Mediterráneo, caja que fue intervenida y a la que tuvimos que inyectarle todos los españoles 2800 millones a través del FROP, la cosa es para tirarse (o tirarles) de los pelos.
Pero pasemos a lo que considero mas grave de este despropósito, mas que el robo y el despilfarro (fititú), y es la manipulación sistemática de la información a la que se vieron "obligados" la gran mayoría de los que tenían alguna responsabilidad en los informa- tivos en Canal Nou. Porque, ¿qué es peor el robo o la mentira? Pues depende ..... ; a veces te roban con fuerza y no te puedes defender, pero la mentira siempre se puede combatir, y la verdad siempre se puede defender. Una exempleada, excorresponsal en Madrid de esta cadena llamada Iolanda Mármol (se debe escribir así en catalán, porque es catalana como tantos en Canal Nou y, además, .... pariente de los Picapiedra), ha llegado a escribir en estos días un relato de su experiencia televisiva en tierras valencianas titulándolo "Mis mentiras en Canal Nou".
Según su relato, los directivos de Canal 9 “exigían grabar a Eduardo Zaplana de su perfil bueno” y encargaron “una oda” hacia su persona, que se ejecutó precisamente, cuando dejó la presidencia de la Generalitat Valenciana para ser ministro. “También recuerdo la bronca y los gritos que me dedicaron cuando en ese vídeo de retrospectiva Zaplana aparecía en una imagen con la tránsfuga que le había permitido hacerse con la alcaldía de Benidorm. Recuerdo poco después, cuando de ser el Elegido, pasó a ser un innombrable. Cómo nos prohibieron que apareciera en los planos. Cómo buscaba perífrasis absurdas cuando no podía nombrarle en mis directos, a pesar de ser el portavoz del PP en el Congreso”. Un caso similar se produjo con Francisco Camps, expresidente de la Generalitat valenciana: “Nos dieron la orden de dejar de llamarle Francesc para que fuese llamado Francisco, coincidiendo con la época en que se postulaba como posible sucesor de Rajoy”.
Las órdenes, según denuncia ahora Mármol, tenían mucho que ver con
![]() |
| Iolanda Mármol |
El relato de Mármol es la historia de una manipulación (consentida): “Cuando trataron de prohibirme que contase que Zaplana dejaba su escaño en el Congreso. Cuando me prohibieron decir que Zapatero había anunciado el cheque-bebé, como si de este modo los valencianos no fuesen a conocer la noticia. Cuando nos desplegaron para loar las
La pregunta es, ¿qué valor y utilidad tiene este ataque de dignidad (que particularmente, agradezco) cuando ya todo lo tiene perdido? ¿No hubiera sido más valioso, útil y digno para todos que hubiese denunciado en tiempo y forma los desmanes, la mala gestión, la manipulación y la censura que allí se practicaba cuando todo esto ocurría? ¿Por qué esta chica (que me cae simpática, insisto) y otros, solo ahora, se muestran como superheroes delante de las cámaras? ¿Apoyaron a sus compañeros que sí lo hicieron antes y que hace tiempo están en Panteón de los Santos Despedidos?
Ya sé, ya sé, la hipoteca, el coche, el colegio, Eurodisney, el cortacesped ... ¡¡Si son muchas cosas!!. Ya sé, ya sé, alguno dirá: habría que verte a ti (por mi) en las circunstancias de estos trabajadores; hubieras hecho lo
Los que leemos libros de Historia con el animo de no querer repetir sus peores episodios, los que sabemos que la critica se ha ejercido desde siempre y se sigue haciendo ahora mismo en muchos lugares del mundo, arriesgando, no sólo el trabajo y el patrimonio, sino también la vida, podemos encontrar baluartes a los que asirnos en la lucha por lo injusto. Eso se llama compromiso, pero ¡ay! No todo el mundo conoce ni su significado ni su valía. Y tiene un coste, .... en ocasiones muy alto.
Pero al fin y al cabo no nos engañemos. Vemos como el resto de las
televisiones autonómicas (excepto Telemadrid, todo una señal) han hecho piña desde la FORTA, el organismo que las agrupa, para ratificar que el modelo de televisión autonómica está vigente y puede cubrir su papel en un momento como el actual, en el que las grandes cadenas privadas se han decantado por un modelo de televisión que deja mucho que desear. Las televisiones autonómicas pueden seguir siendo útiles, incluso rentables, y desempeñando un papel que el resto de televisiones no cubre. Pero desaparecerán si se pone al zorro al cuidado del gallinero. Los enemigos de lo público tienen un papel claro al frente de las empresas públicas: y es cerrarlas. Llegado a este punto, es necesario volver sobre los pasos de lo mal hecho o mal construido si se quiere un canal público de verdad, pero desde luego mantener lo insostenible a precio de oro, es inaceptable. Lo que había no era de recibo, ni por su programación, generalista y

No hay comentarios:
Publicar un comentario