- DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS -
No esperes nada especial de mí, y no te decepcionaré. Ése parece ser el secreto de la felicidad: en general, no equivocarte al elevar tus propias expectativas.

Al adentrarte en este blog, tan sólo advertirte que (suelo, prefiero y) me gusta pensar y opinar por mi mismo; lo que a veces no recuerdo muy bien es en qué orden se debe realizar ese proceso. Y claro, ...así me va. Aunque últimamente y con los años, procuro "controlar" cierto orden en todo esto, la verdad es que no siempre lo consigo. Unas veces pienso lo que digo y otras, digo lo que pienso. Discúlpame en estos últimos casos; ten presente que yo procuraré hacer lo mismo contigo.

Una cosa más: como supongo que sabréis por vuestra propia experiencia, inexorablemente llega una hora de la madrugada en la que, como en esos antros habitados por gente "impresentable", hay que irse del "chinguirito" o del pub .... Eso, o quedarse, pero siempre teniendo en cuenta las especiales circunstancias que empiezan a concurrir. Es cuando ya no distingues un gintónic de un Dyc con cocacola ni por la luz ni por el sabor. Es cuando quienes parecían, en principio, poco agraciad@s físicamente empiezan a tener visibles virtudes. Algo así como si los dioses te soltaran una indirecta: "venga chaval, que ya está bien ...".

Bueno, pues algunas veces tengo la sensación de que la creación de este peculiar blog es fruto de esos momentos de "chinguirito". Quizás por eso, la mayor parte de lo que encuentres en este peculiar lugar para la reflexión introspectiva es absolutamente arbitrario y accidental, con ese sano espíritu que unicamente suele emanar de los lujos de la Realísima Gana. Por lo tanto, se evidencia que aquí no hallarás razones para la ecuanimidad, para el estricto rigor o para la exactitud ni, me temo que mucho menos, demasiados motivos para el provecho personal.

Si ya decidiste quedarte en este garito un instante más, (que sepas que te lo agradezco pero) ten en cuenta todo lo anterior para no llamarte a engaños. Recuerda que: para lo edificante, ya están las constructoras; para las doctrinas, los salvadores de patrias; para el pensamiento único, las dictaduras; y para las risas, los monólogos de comediantes. Aquí sólo encontrarás ideas, equivocadas o no, mostradas con seriedad o con la "guasa" que me proporcionó mi cigüeña, derivadas de un mayor o menor grado de desnudez implícita; pero eso sí, salidas casi siempre del corazón, con pretensiones honestas y, las veces que se pueda,
bienintencionadas, respetuosas y nada dadas al puro adoctrinamiento.


no obstante, publico alguna otra cosa ¡¡¡ aunque sólo sea por puro equilibrio emocional !!!

domingo, 19 de enero de 2014

Escatologia y onomatopeya




Nunca hubiera pensado hacer una entrada sobre esto pero de algo hay que escribir ¿no? ..... Me voy a poner escatológico, aviso. Aviso eh, que después no digan. REAVISO. Así que si alguien tiene el estómago un poco sensible o acaba de comer, mejor que no siga leyendo. Aunque, la verdad, esto ultimo que digo creo que podría ser aplicable a la mayoría de contenidos de este curioso rincón de la insensatez.

La cosa es que quiero hablar, ya no sé si brevemente (veremos a ver lo que da esto de si), de las tazas de váter y de como la totalidad de las que nos podemos encontrar por estas latitudes se pueden clasificar en base a un criterio muy sencillo en dos tipos, básicamente (a ver, a los muy viajados por el planeta, les resultaran insuficientes; ¡¡es que hay cada artilugio por el mundo!!). E incluso, en aras de la didactica, voy a resultar ademas de escatológico, onomatopéyico:

Tazas plof

Son las tazas en que el zurullo (le vamos a llamar asi) impacta contra


la porcelana y se desliza hacia el agua o bien se queda adherido, dependiendo ésto de su propia viscosidad, consistencia y del ángulo de caída. El inconveniente de este tipo de taza es que exige el uso de una escobilla de váter (Ronaldinho usa uno de sus cepillos de dientes) para retirar el rastro que ha dejado el deposito durante su descenso.

Tazas glup

Son aquellas en que el zurullo cae directa y súbitamente sobre el agua provocando una salpicadura que, en demasiadas ocasiones (creo yo), llega incluso a alcanzar al expeledor o defecante. El problema de este tipo de tazas es que la salpicadura resulta realmente desagradable y el posterior empleo de papel higiénico sobre piel húmeda, surrealista cuando menos

¿Cuál es mejor?

La taza de mi casa es tipo plof, la de mi trabajo es tipo glup. No me atrevo a decir cual me parece mejor, supongo que terminas por acostumbrarte a una y a otra. Desde luego, para l@s que fabriquen truños como brazos de gitano les es indistinto el tipo de taza, porque los inconvenientes se multiplican según tamaño. Yo en mi casa, como he dicho, tengo una del tipo plof, pero es bastante "generosa" en tamaño. Es decir, el sujeto activo puede decidir, según su posición en el momento cumbre, si la taza es plof o glup: más adelante, más atrás ... así como el ángulo de caída (vamos, en qué medida adentrar las posaderas en la taza). Desde luego, con la suficiente práctica, se puede conseguir un glup bastante limpio o un plof con muy poco curro posterior.

Hay quien es mas partidario de las tazas glup ya que, con una hábil y
desarrolla- dísima técnica (que también es válida para las tipo plof), se puede esquivar el consiguiente salpicón, y evitar tener que usar la escobilla cual espátula como pasa con las plof. La técnica en cuestión consiste en, antes de ponerte manos a la obra, depositar en el agua un poco de papel. Así, cuando el "resultado de tu accion" llegue ahí, caerá sobre el papel flotando y no salpicará o, al menos, no tanto. Hay que calibrar la cantidad de papel que se debe poner para evitar un gasto innecesario o que, por otro lado, se quede uno corto y te siga llegando el agua al ojaldre; pero bueno, en unos días se tiene dominado.

Están también los que odian las escobillas. La alternativa para éstos en los plof es la ducha alargable. Si tienen suerte y llega hasta la taza (cosa bastante probable dado el tamaño de los pisos en actualidad), un chorro expeditivo y adiós al graffitti. Inconveniente: el goteo al devolver la manguera a su emplazamiento original.

Hace bastantes años, en un viaje en tren a Valencia creo recordar, descubrí un posible tercer modelo: el silencioso (sin caída). Había hecho pipí en los trenes pero popó, creo que aun no. El fondo de la taza estaba tan próximo al borde y sin agua, que la salchicha no había acabado de salir del mortero cuando ya tocaba el fondo. Se quedaba pues vertical, cual columna jónica o material de exposición. Bastante desagradable resulta, entonces, la total eliminación de residuos. De ahi, supongo, el típico tufillo en este tipo de habitáculos públicos.

Por ultimo un nuevo tipo (insisto, solo hablo de tazas nacionales; si
incluyo las extranjeras me complicaría muchisimo ya). Una taza tipo plof transformable en glup, ....... pero a lo bestia. Se la podría denominar Taza Ciclón. Una vez producida la descarga, se desarrollan cuatro fases claramente diferenciadas:

1- La taza se llena de agua hasta el borde, con la consiguiente alarma para el desprevenido usuario poco acostumbrado a ello, que ve cómo su obra de arte está a punto de desparramarse por el suelo mientras se va formando un remolino ,siempre en sentido de las agujas del reloj. Por favor, ¿que costaría poner un cartelito avisando de ello? Se evitarían muchisimas taquicardias.

2- El remolino toma tintes apocalípticos, va fraccionando el producto de la descarga y batiendo el agua. Todo aquello ...... (atención sensibles) va tomando un color achocolatado muy poco apetitoso a la vista.

3- El ciclón se engulle a sí mismo cual agujero negro, y se caracteriza por un sonoro glop-glop-glop de succión.

4- El pequeño chorreteo residual de agua que se produce tras la bestial descarga (estas tazas consumen mucha agua) vuelve a llenar el sifón con cuatro dedos de agua limpia y deja la taza preparada para el siguiente uso.

A veces no se produce la implosión del agujero negro, y quedan residuos que hacen necesario esperar a que se llene de nuevo todo el depósito y repetir la operación. No hay estudios suficientes que pongan en evidencia las causas de este fallo; lo que si parece es que no está relacionado con el tamaño de la deposición. Y lo más importante: nunca, nunca, NUNCA inicies la descarga de agua mientras estés sentado. Estas tazas deberían llevar una etiqueta adherida con un icono que advierta de semejante peligro. El ciclón rebañará tus glúteos y te dejará una sensación mucho mas desagradable que las experiencias que hayas tenido jamas con las de tipo glup mas bestiales.

PD/ Jo, y la entrada iba a ser breve. Es que me he calentao. Perdonad, los mas sensibles, por el tipo de tema elegido.
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